Principios Básicos III. Estabilidad y movilidad de las escápulas.

También conocidas como omóplatos, la estabilización de las escápulas y sus movimientos es un factor importante a la hora de realizar cualquier acción ya que si no se tiene en cuenta, pueden trabajar excesivamente otros músculos como las fibras superiores del trapecio, músculos del cuello y de los hombros. Con las escápulas bloqueadas tendremos mucha tensión tanto en los hombros como en el cuello. 

En este vídeo, se describen los movimientos y los componentes de la cintura escapular.




¿Cómo evitamos tener rigidez en las escápulas?
Debemos tener conciencia de estabilidad, no de bloqueo ni rigidez. Las escápulas deben descansar planas sobre la caja torácica. Un buen ejemplo podría ser imaginar que están flotando. Tendremos movimiento pero no rigidez.  Aunque las escápulas se mueven con los brazos, debemos mantener un sentido de estabilidad y no de rigidez.

Consideraciones a tener en cuenta.
Para ello mantendremos la sensación de deslizar las escápulas hacia la parte inferior de la espalda y la columna como si formásemos una “V”.  Otra consideración importante es evitar llevar los hombros excesivamente hacia adelante (las escápulas se separan “protracción”) o llevarlos excesivamente hacia atrás (las escápulas se juntan en exceso a la columna vertebral “retracción”).